Los páramos son importantes para la regulación hídrica, ya que almacenan agua y la liberan lentamente a través de riachuelos y ríos que abastecen a las ciudades.
Colombia alberga la mitad de los páramos del mundo, y muchos de ellos están cerca de Bogotá.
Los páramos son ecosistemas de alta montaña con una biodiversidad única, incluyendo frailejones, animales como venados, osos y aves, y especies de anfibios y reptiles.
Son Vitales
Un páramo es un ecosistema de alta montaña, caracterizado por ser un humedal de alta montaña neotropical, ubicado entre el límite superior del bosque andino y el límite inferior de los glaciares. Son considerados ecosistemas estratégicos por su función en la regulación del ciclo hidrológico y la provisión de agua.
El agua que consumimos los bogotanos proviene de los páramos de Chingaza, Guerrero y Sumapaz.
Sus suelos son ácidos y húmedos, a menudo con turberas, que son resultado de la descomposición lenta de materia orgánica
Predomina la flora adaptada a condiciones extremas, como frailejones, gramíneas, musgos y helechos.
Por su ubicación en la zona ecuatorial, tienen clima frío todo el año, y sus suelos de origen volcánico suelen ser muy fértiles.
Páramo de Sumapaz
“El páramo de Sumapaz, ubicado al sur de Bogotá, es considerado el páramo más grande del mundo, con una extensión aproximada de 333.000 hectáreas. Este ecosistema alberga especies emblemáticas como el frailejón, el venado de cola blanca, el oso andino y numerosas aves endémicas. Su importancia radica en su papel como regulador hídrico, almacenando y liberando agua hacia cuencas como la del río Magdalena y el Orinoco, además de ser un reservorio clave de biodiversidad y un amortiguador frente al cambio climático.”
Páramo de Chingaza
“El páramo de Chingaza, situado al noreste de Bogotá, se extiende por más de 76.000 hectáreas entre Cundinamarca y Meta. Este ecosistema de alta montaña alberga especies como el frailejón, el oso andino, el venado soche y el cóndor de los Andes. Es una de las principales fuentes de abastecimiento de agua para Bogotá, a través del sistema Chingaza, que provee cerca del 70% del consumo de la ciudad. Además, es un refugio de biodiversidad y un regulador natural del clima y los ciclos hídricos en la región.”
Páramo de Guerrero
“El páramo de Guerrero se localiza al norte de Bogotá, entre los municipios de Zipaquirá, Cogua y Subachoque, en Cundinamarca. Con una altitud que oscila entre los 3.000 y 3.800 metros, alberga especies como el frailejón, el musgo Sphagnum, el venado de páramo y diversas aves altoandinas. Cumple un papel clave en la regulación hídrica de las cuencas de los ríos Bogotá y Negro, abasteciendo de agua a poblaciones locales y contribuyendo al equilibrio ecológico de la Sabana de Bogotá.”